Efectos del estrés en el sistema inmune

Ortega Navas, C. (2011), afirma que una de las áreas más estudiadas por la psiconeuroinmunología sobre las relaciones del sistema inmunológico y los factores psicológicos es el estrés. De hecho, los estudios sobre el efecto del estrés sobre el sistema inmune han permitido el conocimiento de la compleja interacción entre los sistemas nervioso, endocrino e inmunológico.

El organismo humano, ante situaciones de estrés o que afecten a funciones orgánicas, tiene mecanismos de protección para conservar la homeostasis o equilibrio corporal, mediante la activación sobre todo de los sistemas nervioso, endocrino, e inmunológico.

La respuesta al estrés se da a tres niveles: fisiológico (taquicardia, hipertensión, enfermedades coronarias, hiperglucemia, asma bronquial o síndrome de hiperventilación, sequedad de boca, aumento del colesterol, diuresis, etc.), cognitivo (dificultades de atención y concentración, irritabilidad, olvidos frecuentes, incapacidad para decidir, etc.) y motor (tartamudeo, temblores, contracturas musculares, tics, predisposición a accidentes, etc.). Otras alteraciones son los desequilibrios intestinales (colitis ulcerosa, úlcera péptica, aerofagia y estreñimiento), problemas dermatológicos (prurito, sudoración excesiva, dermatitis atípica, alopecia) y problemas sexuales (eyaculación precoz, impotencia, vaginismo y alteraciones del deseo). Tampoco hay que olvidar la importancia de los desequilibrios psicopatológicos, como, por ejemplo, trastornos de personalidad, fobias, miedos, consumo de drogas, adiciones, trastornos del estrés postraumático, conductas obsesivas y compulsivas, estados ansiosos, cambios en el patrón del sueño, etc.

Las consecuencias del estrés crónico en los sistemas inmunológico, nervioso central y endocrino, se destacan en la siguiente tabla.

Tabla
Consecuencias para la salud derivadas del efecto a largo plazo del estrés crónico.


Fuente:   Ortega Navas, C. (2011). Elaboración a partir de la bibliografía consultada.

 

Por otra parte, Ortega Navas, C. (2011) sostiene que el estrés también es necesario y positivo en el devenir de nuestras vidas a ciertos niveles, pues constituye una parte esencial de la misma. El estrés positivo supone un medio de adaptación a las situaciones diarias, un medio para la productividad, la creatividad, incrementa el estado de alerta, mejora la concentración, la toma de decisiones, lo cual nos hace sentirnos seguros y enfrentarnos mejor preparados, y en definitiva encontrarnos en una situación de mayor equilibrio ante las adversidades y enfermedades.

En resumen, “Las evidencias experimentales destacan que existe una relación funcional entre el estrés, la inmunidad y las enfermedades mediadas por vía de factores endocrinos, y que neutransmisores, neuropéptidos y hormonas pueden interactuar con los componentes celulares del sistema inmune” (Ortega Navas, C. 2011).

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Navas. M. (2011). La Psiconeuroinmunología y la promoción de la salud. 26/04/2017, de XII Congreso Internacional de Teoría de la Educación Sitio web: http://www.cite2011.com/Comunicaciones/Neurociencia/15.pdf

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