¿Qué es la Biorretroalimentación?

Este término surge a finales de 1969 para describir procedimientos de laboratorio (ya desarrollados desde la década de los 40) que tenían como finalidad entrenar a sujetos para modificar la actividad cerebral, la tensión arterial, la tensión de los músculos y otros procesos del organismo hasta ese entonces no controlados de manera voluntaria.

Semánticamente la palabra Biorretroalimentacion significa bios: expresión de vida o modo de vida y retroalimentación: el retorno de información, es decir, que es el proceso de devolver información al individuo sobre algunas funciones particulares de su cuerpo.

Muchos autores tratan de definirla con mayor precisión; desde nuestro punto de vista Schwartz M. (1995)(Citado por la AAPB) nos ofrece uno de los conceptos más completos: “la retroalimentación biológica se refiere a un grupo de procedimientos terapéuticos que utilizan instrumentos electrónicos o electromecánicos para una medición precisa, que ofrezca a las personas información acerca de su actividad neuromuscular y autonómica, ya sea normal o no, en forma de señales de reforzamiento de diferentes tipos con el objetivo de aumentar los conocimientos, el grado de conciencia y de control voluntario sobre sus procesos fisiológicos, controlando primero las señales externas y luego las entradas fisiológicas internas”

El biofeedback o biorretroalimentación, trasciende el marco del alivio de la sintomatología y más que un tratamiento es considerado un proceso educacional basado en tres presupuestos básicos:

1. La preprogramación que consiste en orientar e informar al individuo con relación a lo que se va a hacer, cómo lograrlo, las metas diarias que se establecerán, y la lectura de los instrumentos, pues en la biorretroalimentación el individuo asume un rol activo y es este rol una importante garantía para el éxito. La habilidad y la motivación para asumir esta filosofía de trabajo determinarán en parte el número de sesiones. Planteamos que solo en parte porque es necesario tener en cuenta además el tiempo de existencia de la condición fisiológica, o sea, su nivel de reforzamiento.

2. El Entrenamiento, que constituye la propia naturaleza de la biorretroalimentación. Pretende discontinuar un tipo de actividad o estimular una deseable. Se aprende a reconocer las respuestas fisiológicas y a alterarlas a través de la práctica, con marcado énfasis en la responsabilidad que los individuos tienen sobre su bienestar.

3. El reforzamiento, pues además de la sensación subjetiva de bienestar, la persona tiene información de los resultados que va alcanzando, lo que constituye un reforzador. Por otra parte se gana control sobre el propio cuerpo y se desarrollan patrones de vida más saludables, que permiten un mejor funcionamiento en la vida cotidiana, y que a su vez, contribuye al reforzamiento.

Un poco de historia

La evolución y el desarrollo de la biorretroalimentación se han enmarcado en dos fases históricas claramente pautadas.

La década del 60 que se corresponde con la primera etapa de desarrollo de la retroalimentación biológica y se caracteriza por la investigación básica, metodológicamente centrada en las técnicas de condicionamiento operante (estudio de algunos procesos viscerales y glandulares mediante refuerzos) y en el estudio de los estados de conciencia (discriminación de ondas cerebrales y su asociación con estados subjetivos); y la segunda etapa de desarrollo que se inicia con la Fundación de la Sociedad de Investigadores en Biorretroalimentación (Association for Applied Psychophysiology and Biofeedback) en el 1969. Se trata de dar respuesta a las incógnitas de la primera fase y cobran gran importancia el enfoque terapéutico y las aplicaciones clínicas; evoluciona sensiblemente a nivel institucional y se convierte en una entidad madura con principios propios.

Sin embargo, resulta imposible negar la influencia que un grupo de conceptualizaciones, trabajos investigativos y publicaciones tuvieron para el estudio y control de las funciones autonómicas. Los trabajos de Pavlov sobre los reflejos condicionados; los estudios de Edmundo Jacobson quien desarrolla la relajación progresiva partiendo de la relación de la tensión muscular con la presión sanguínea y de la relajación muscular con la disminución del ritmo cardíaco; la técnica de relajación autógena de Schultz y los trabajos de Benson de la Meditación Trascendental asociada con cambios electroencefalográficos u otras modificaciones biológicas. Hoy día, muchas de las modalidades de biorretroalimetación se utilizan de manera combinada con algunas de estas técnicas.

Aplicaciones de la biorretroalimentación

Como señalábamos en la primera parte de nuestro trabajo, nuestro organismo se prepara para enfrentar las demandas del medio ambiente y estas respuestas son coherentes con parámetros fisiológicos medibles, por ejemplo, hay un aumento de la tensión muscular que produce vasoconstricción y un flujo sanguíneo disminuido, especialmente en las zonas distales del cuerpo como son las manos y los pies, de ahí la frialdad en dichas zonas cuando estamos nerviosos; información sobre estas modificaciones nos ofrecen la pletismografía, la electromiografía y la temperatura. El corazón late más fuertemente, lo que significa un aumento de la frecuencia cardiaca. La respiración se vuelve entrecortada y superficial, lo que significa un aumento del número de respiraciones por minuto. Por su parte, también las glándulas sudoríparas como respuesta a estímulos emocionales, secretan una solución salada que favorece la conducción eléctrica por la piel, lo que podemos detectar a través de la respuesta galvánica.

En algunos casos también es utilizado el neurofeedback que se apoya en el uso del EEG pues las ondas cerebrales se asocian con estados específicos como, por ejemplo, las ondas alpha son útiles en situaciones donde la vigilancia está relajada y las ondas theta favorecen la creatividad y la generación de imágenes durante la ensoñación, mientras las ondas beta y gamma caracterizan nuestro estado de vigilia y muchas veces acompañan la tensión innecesaria. Cuando las personas logran familiarizarse con cada onda cerebral y los estados que le acompañan, podrán reconocerlas y modificarlas en función de metas, entre ellas lograr la relajación.

La elección de una u otra modalidad depende de las quejas y síntomas referidos por el paciente (que sugieren uno o más sistemas fisiológicos), de los resultados de la primera evaluación o línea base y de la habilidad del individuo para controlar sistemas psicofisiológicos específicos.

Se plantea que resulta altamente ventajoso (Wall S., 1997) para el individuo recibir retroalimentación en varias modalidades al mismo tiempo aun cuando se haya seleccionado una en particular como meta fisiológica. Las ventajas del entrenamiento multimodal se atribuyen a la complejidad y al carácter holístico del ser humano, donde varios sistemas están interactuando de modo constante en un esfuerzo por alcanzar la homeostasis; se señala además que este enfoque le permite desarrollar una mejor comprensión de las interrelaciones que apoyan su condición psicofisiológica usual, ofreciéndole mayores opciones en términos de habilidades de autorregulación.

Reportes de la Association for Applied Psychophysiology and Biofeedback en el 1998 señalan:

– Su efectividad en el tratamiento de la migraña y la cefalea tensional.

– La biorretroalimentación como tratamiento primario para la incontinencia urinaria

– Más de 700 grupos mundiales utilizan neurofeedback para el tratamiento de los trastornos atencionales con una mejoría del 70 al 80 %.

– En más del 90 % de los niños menores de 12 años de edad con trastornos del sueño, una rápida mejoría en los dos primeros meses de tratamiento.

Otras aplicaciones clínicas:

– Trastornos de ansiedad y pánico.
– Dificultades en la concentración.
– Se encuentra dentro de las técnicas para el manejo del estrés.
– Síndromes de dolor crónico.
– Hipertensión arterial.
– Síndrome de la articulación temporo-mandibular.
– Bruxismo.
– Incontinencia urinaria y fecal.
– Fibromialgia.
– Epilepsia.
– Arritmias cardíacas.
– Trastornos neuromusculares.
– Afecciones reumáticas

Implicaciones para la Psicología

La biorretroalimentación, desde nuestro punto de vista, comparte algunas de las ventajas de la intervención psicológica en general, pues su propósito esencial es la toma de conciencia acerca de las alteraciones fisiológicas que subyacen una respuesta o estado específico, lo que permite establecer metas claras para la modificación de estos patrones inadecuados. Brinda información cuantitativa sobre lo que ocurre dentro de nosotros, que se complementa con las experiencias psicológicas; estimula la autonomía y la confianza en el logro de nuevas metas; a la par que permite la aplicación de lo aprendido en la vida real, es decir, una generalización que optimice la interacción del individuo con su medio.

Su principal valor es educacional, es un proceso de aprendizaje donde condiciones psicofisiológicas mantenidas pueden ser modificadas por una educación y un entrenamiento a mediano o largo plazo. Además, se aprende a volver a llevar los sistemas del cuerpo al equilibrio, luego de un elevado nivel de activación.

Parte de la responsabilidad del individuo con su propio bienestar con lo que, si bien no se excluye nuestra participación ética y responsable, enfatiza el rol activo de la persona para el éxito en el cambio.

Reconoce el carácter holístico de la persona y su unicidad e irrepetibilidad: cada persona tiene un set único de patrones psicofisiológicos que reflejan las varias acomodaciones a los diferentes estímulos realizadas a lo largo de su vida.

Puede combinarse con otras técnicas como la relajación, la meditación, las de imaginería y la terapia cognitiva.

Por otra parte, es importante comentar que a pesar de las ventajas que reporta su uso, resulta necesario tener en cuenta los siguientes aspectos:

– En primer lugar, la seguridad de los instrumentos para que se ofrezca información correcta, de lo contrario podemos proponernos metas inadecuadas y provocar frustración en la persona en entrenamiento.

– Resulta difícil su aplicación en individuos con bajo nivel educacional.

– No debe aplicarse en pacientes con patologías psiquiátricas, o déficits cognitivos.

Se han listado obstáculos que interfieren en el éxito del entrenamiento (Holroyd K.A., Holm J.E. & Penziem D.B., 1988 citado por Holroyd K.A. & Penziem D.B.,1993):

1. Actitudes y creencias del paciente

– Los pacientes no creen poder cambiar las señales de la biorretroalimentación.

– Perciben la tarea como un desafío a alcanzar

– Están ansiosos en relación con su ejecución.

Técnicas que pueden maximizar la efectividad de la biorretroalimentación en estos casos:

– Alentarlo a adoptar una actitud de experimentador.

– Estimular a que mire con menor frecuencia el equipo de retroalimentación.

– Ayudar a reevaluar la situación y adoptar un enfoque más pasivo.

– Trasmitir confianza sobre su capacidad para aprender la habilidad y permitirle la práctica sin la presencia del terapeuta, de modo que se minimice la ansiedad de ejecución.

2. Dificultades para adquirir la habilidad

– No se producen cambios en los valores mostrados por el equipo.

– El cambio ocurre en la dirección contraria a la esperada.

– Poca variabilidad en el parámetro medido.

Técnicas que pueden utilizarse:

– Discutir la situación con el paciente y buscar nuevas técnicas alternativas.

– Alterar el umbral de manera que sea más fácil alcanzar la meta fisiológica.

– Sugerir al paciente que puede estar trabajando muy duro en alcanzar la meta o lo que se recomienda un enfoque más pasivo.

– Considerar períodos de tratamiento más breves.

– Investigar los efectos fisiológicos potenciales de las medicaciones.

3. Problemas en mantener o generalizar las habilidades aprendidas a la vida cotidiana

– Extrema variabilidad en el control de una sesión a la otra.

– Dificultades para reconocer de manera subjetiva las señales de biorretroalimentación como indicadores de éxito.

Técnicas que pueden utilizarse:

– Enfatizar la práctica en el hogar.

– Ayudar a identificar las señales subjetivas de éxito y demostrar la importancia de desarrollar las habilidades de autocontrol para el manejo del estrés.

 

Referencias

Bakal D., (1999) “Minding de body: clinical use of somatic awareness”, Guilford Press, Estados Unidos.

Drossman D.A., Creed F.H, Olden K.W., Svelund J., Toner B.B., Withehead W.E., (2000) “Psychosocial aspects of the functional gastrointestinal disorders ” en The functional gastrointestinal disorders: Diagnosis, pathophysiology and tratment, a multinational consensus, segunda edición, Degnon Associates.

Holroyd K.A. & Penziem D.B., (1993). “Self-management of recurrent headache” Ohio University, Estados Unidos en Behavioural Science Learning Modules, Division of Mental Health, World Health Organization, 93.2F, Geneva, Switzerland.

Reporte de la Association for Applied Psychophysiology and Biofeedback (1998) Colorado, Estados Unidos. Actualización de 1998 en www.aapb.org

Roca M.A., (2000)”Psicología Clínica: una visión general”, editorial Félix Varela, La Habana.

Thomson S., (1983). “Los usos de la biorretroalimentación en Psicoterapia”, Biofeedback Institute of Los Angeles, en Revista Latinoamericana de Psicología, Vol.15 (1-2):47-61.

Wall S., “An overview of Biofeedback”, (1997), a publication from de Bio Research Institute, tomado de internet www.bioresearchinstitute.com en 1998.

Wall S.,”Biointegration: advanced mind-body training and somatic conciousness”, (1997), a publication from de Bio Research Institute, tomado de internet www.bioresearchinstitute.com en 1998.


Autores:

Lic.Yalilis Castillero Amador
MsC. Marilín Pérez Lazo de la Vega
Servicio de Psicología – Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas.
Cuba

Heman, A. & Oblitas , L. A. (2013). Terapia Cognitivo Conductual Volumen 1. Bogotá: Biblomedia Editores

http://biblomedia.com/producto/terapia-cognitivo-conductual-volumen-1/

 

 

One Comentarios

  • Claudia Vélez

    Excelente información.

    Gracias

    Responder

Escriba un comentario