Encuadre Psicológico

Encuadrar es colocar una cosa o acción en un marco; algo pasa a tener un límite. El encuadre es el mantenimiento de ciertas variables en constantes durante el proceso terapéutico o psicodiagnóstico.

En la consulta privada, la acción terapéutica se da en un marco que tiene un espacio, un tiempo, honorarios. Encuadrar es poner límites entendidos como protección, condición para que una transformación pueda tener lugar. De aquí surge el contrato terapéutico. En la consulta o asistencia psicológica se establecen límites para que se produzca el cambio terapéutico.

Componentes del Encuadre

El encuadre es crucial para las intervenciones realizadas en el campo de la Psicología Educacional, pues configura nuestro campo y hace posible la tarea, ya sea en entrevistas, talleres reflexivos con alumnos, docentes, padres, etc. El mismo será más rígido o flexible de acuerdo a cada situación en particular. En Psicología, el encuadre hace referencia a lo constante, es decir, se trata de fijar algunas variables como constantes, estables. Incluye la modalidad, los objetivos de trabajo, el tiempo, el lugar, los horarios, los honorarios y al establecimiento de los roles de cada uno (el Psicólogo y su cliente, en este caso, los distintos actores de la institución escolar).

Revisión de las constantes para la situación analítica aplicadas al campo de la Psicología educacional.

Constantes teóricas

Conjunto de supuestos teóricos y técnicos, esquemas o marcos de referencia que orientan nuestro accionar. Ejemplos: Pedagogía de la Presencia, Desarrollo de Habilidades Sociales, Técnicas de Resiliencia para la Promoción Humana, entre otros marcos de referencia.

Constantes funcionales

  • Objetivos
  • Honorarios
  • Rol del profesional
  • Rol del consultante/s, entrevistado/s, participante/s (se anexa el plural por ejemplo para encuadres grupales en talleres reflexivos)

Constantes temporales

– Duración de cada encuentro
– Frecuencia

Constantes espaciales

– Lugar: la institución educativa; pudiendo ser cualquier espacio dentro de ella. Es necesario que el Gabinete cuente con un espacio físico estable y diferenciado. Que también se mantengan estables los espacios en donde se desarrollen actividades de seguimiento, por ejemplo, Proyectos áulicos.

– Cantidad y distribución de objetos: dependerá del espacio físico donde se efectúen las tareas (así como también de la corriente teórica a la que adhiera el profesional)

Constantes del psicólogo como persona

Todo lo expuesto define la técnica del encuadre, es decir, al conjunto de operaciones y condiciones que conducen a establecerlo. Lo que nos permite revisar el desarrollo de nuestro rol profesional:

  • Personalidad del Psicólogo.
  • Actitudes externas e internas.
  • Ética.
  • Instituciones de pertenencia.
  • Manejo de disociación instrumental.
  • Establecimiento de relaciones explícitas y claras respecto a nuestra función profesional (tiempo de dedicación, honorarios, independencia profesional respetando las normativas y dinámica institucional).
  • Esclarecimiento del carácter de la tarea profesional en todos los miembros de la comunidad educativa. La tarea es posible si hay una aceptación activa de la misma, reconociendo que en la dinámica se manifiestan resistencias aún de parte de quienes lo aceptan, siendo material para investigar y operar.
  • Secreto profesional.

Se explicita la necesidad de establecer en forma previa y clara las situaciones en que la información de los resultados serán suministrados y a quién/quienes estará dirigida dentro del contexto institucional y de la tarea profesional.

– El manejo de la información es un problema ético y a su vez un instrumento técnico y si bien se tiene en cuenta el tiempo (timing), y su graduación, en cada caso debemos plantearnos su uso y devolución.

Ejemplo: datos obtenidos en una entrevista parental respecto a la dinámica familiar pueden ser necesarios de informar al docente, al directivo para la comprensión y el logro de insight en estrategias de acompañamiento del niño – alumno. Pero ¿Se informa sobre todo el material? ¿En qué momento del trabajo? ¿Qué aspecto informar al docente y cuál al directivo? entre otros interrogantes.

– Limitar los contactos extra profesionales sin hacer alianzas por ningún sector.
– Se comparte responsabilidad en la parte en que los efectos de una intervención dependan de nuestro asesoramiento.
– Tomar como índice de evaluación de la tarea profesional el progreso de los objetivos de la Psicología institucional y no los de la institución.

Si entendemos al Encuadre como un límite de acciones permitidas y esperables, a continuación se exponen aquellas que no deben autorizarse:

  • No aceptar plazos fijos para resultados ni exigencias de soluciones urgentes y que estén fuera de las incumbencias profesionales del Psicólogo.
  • No formar sobre estructuras que desplacen o superpongan el desempeño de los roles de los demás miembros de la escuela.

 

Autor: Jorge Rubén Maldonado

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