Fases del Diseño Instruccional

El Diseño Instruccional de las actividades de aprendizaje es fundamental para generar el conocimiento necesario. Este Diseño Instruccional debe alinearse con los procesos cognitivos que se desean desarrollar, pues el conocimiento es el producto del Diseño Instruccional. Para poder realizar el Diseño Instruccional de actividades es necesario combinar cuatro elementos: las características de los alumnos, concepto de aprendizaje, conocimiento de los contenidos y la secuencia de actividades en clase.

Washburn (2010) recomienda que, para que pueda producirse conocimiento, el Diseño Instruccional debe contener cinco fases: experiencia, comprensión, elaboración, aplicación, intención. Para otros autores, estas fases pueden conocerse como: introducción, presentación, práctica, producción y realimentación.

En esta primera etapa de experiencia o introducción es necesario planear las actividades que permitan conocer los conocimientos previos de los alumnos. Esto evitará la transmisión de demasiada información, la cual no puede ser procesada y el cerebro la olvida fácilmente. Para que el cerebro transforme esta información en conocimiento, necesita del análisis, comprensión, organización, evaluación y mantenimiento de esa información. El conocimiento existe en la mente de quienes han comprendido y construido la información que se les proporcionó. El aprendizaje requiere de la actividad mental, la experiencia, por sí misma, no es la mejor maestra.

En la etapa de comprensión o presentación, se relacionan los conocimientos previos con el tema que se va a exponer en clase. Generalmente, se realiza la presentación y se pasa inmediatamente a la práctica. Sin embargo, es importante dar un tiempo para que los nuevos conceptos se relacionen con los conocimientos previos y se elabore el conocimiento.

En la etapa de elaboración o práctica, es necesario dar al alumno la oportunidad de poner en práctica el concepto que se presentó en las etapas anteriores. Generalmente, estas son actividades controladas para que el alumno pueda obtener el conocimiento básico. La etapa de aplicación o producción se compone de actividades semi controladas, en las que el alumno pueda reproducir el conocimiento. En el caso de enseñanza de lenguas, se tratará de producir un diálogo o un texto en el que se utilice una determinada estructura gramatical. En la última etapa de intención o realimentación, el alumno puede practicar los conceptos o aplicarlos en situaciones fuera del salón de clases. Para que pueda llegar hasta esta fase es necesario que haya realizado un análisis de los conceptos y que los haya adquirido eficientemente.

Los maestros se quejan comúnmente de que los alumnos no logran llegar a esta última fase, en la cual pueden poner en práctica en la vida real, la teoría aprendida en el salón de clases. Una de las razones por las cuales no se llega a esta fase es porque no se siguieron las cinco etapas necesarias y no se dio el tiempo necesario al alumno para razonar y adquirir el concepto.

Además de las cinco etapas es necesario considerar otros factores que influyen en el aprendizaje. El estrés y la apatía inhiben el aprendizaje. El estrés producido por un maestro muy autoritario o con una cierta actitud puede inhibir a los alumnos a aprender, generar apatía por la materia y acabar con la disposición para el aprendizaje de la misma. Otro elemento muy importante es la curiosidad, esencial para la vida y para el aprendizaje. La inspiración para buscar respuestas, explorar nuevas cosas y resolver contradicciones, enfoca y mantiene la atención en un tema central. Una forma de desarrollar la curiosidad es mantener un sentido de misterio, conservando algunos aspectos ocultos al alumno para hacerles sentir la necesidad de descubrirlos. La curiosidad es muy importante cuando se trata del desarrollo de proyectos de investigación. Esta curiosidad por obtener respuestas es la que incita a investigar. Esta curiosidad, aunada a la motivación, favorece el aprendizaje. Cada vez que el cerebro se satisface con una respuesta, libera ciertas substancias que provocan una sensación agradable, a la vez que esta información es retenida por mayor tiempo. El Diseño Instruccional, además de contemplar las cinco etapas mencionadas, debe también despertar la curiosidad de los alumnos para motivarlos al aprendizaje.


Autor:
Martha Lorena Obermeier Pérez

Obermeier, M. L.(2013). Aprender a investigar. Desarrollo de habilidades cognitivas necesarias para la investigación. Bogotá: Biblomedia Editores
http://bit.ly/2ow5H9y

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Washburn, K. D. (2010). The Architecture of Learning: Designing Instruction for the Learning Brain. USA: Clerestory Press.

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