¿Qué es Orientación Profesional y Educativa?

La Orientación Profesional surge de manera formal a inicios del siglo XX y, de acuerdo con diversos autores, es el proceso de ayuda y/o asesoramiento continuo para todas las personas y en todos los aspectos. Tiene como objetivo potenciar el desarrollo de los individuos a lo largo de toda la vida; Bisquerra (2002) y García y Martínez (2003) lo definen como la actividad que en el marco de la educación o la psicología, se enfoca en el estudio de las características de las relaciones del ser humano con el trabajo, la carrera, la vida académica y otras actividades de la vida (Sánchez y Valdés , 2003) y que puede ser dirigido a personas, grupos, sistemas (familia y escuela) y subsistemas (García y Martínez, 2003).

Desarrollo

El término surge en 1909 con los trabajos de Parsons y, como señala Bisquerra (2002), en sus inicios tendió más hacia una orientación profesional que implicaba abordar temas de desarrollo como el conocimiento de sí mismo (intereses, aptitudes, motivaciones) y el conocimiento del contexto (posibilidades de estudio y de trabajo). Posteriormente, en la década de los años 30, la orientación profesional se enfocó en el desarrollo de habilidades de estudio y en los procesos de aprendizaje (Orientación educativa) ; hacia la década del 70 el interés se fijó en una orientación para el desarrollo, enfatizando en la prevención, la adquisición y el desarrollo experto de habilidades para la vida, la educación para la salud, habilidades sociales, la prevención de consumo de drogas, etc. En nuestros días, la orientación ha adaptado el enfoque del ciclo vital, focalizando su interés en una intervención integral e integradora.

De esta forma, se distinguen diversas áreas de la orientación profesional que, aunque presentan una temática particular, no deben ser tomadas de manera aislada: orientación profesional y/o vocacional, orientación en los procesos de enseñanza – aprendizaje, atención a la diversidad y orientación para la prevención y el desarrollo humano.

Y a pesar de que en todo proceso de orientación profesional se emplea un conjunto de métodos y técnicas para estudiar las capacidades, los valores y las motivaciones del individuo, al igual que los factores del ambiente que son importantes para éste; a pesar de que se coincide en la necesidad ayudar a los estudiantes a reflexionar sobre sus habilidades y los factores del ambiente que son importantes para la toma de decisiones a lo largo de la vida, existen diversos modelos de intervención.

Modelos de intervención

Han sido clasificados de diversas maneras:

Mecanicista, organicista, contextualista y epigénesis probabilística (combinación del contextualista y organicista) (Sánchez y Valdés, 2003).

Clínico (atención individualizada), modelo de programas (prevención y desarrollo integral de la persona mediante la identificación de necesidades, definición de objetivos, diseño del programa con las temáticas, actividades, recursos y tiempos, puesta en práctica del programa y evaluación; modelo de consulta colaborativa (asesorar a mediadores para que sean ellos los que lleven a término los programas de orientación) (Bisquerra, 2002).

Counseling (asesoramiento directo que puede ser individualizado o grupal) y modelo de consulta/asesoramiento (acción psicopedagógica indirecta individualizada o grupal) Sanz (2001, en Santana 2003).

Counseling

El modelo de Counseling implica un proceso de interacción que facilita una comprensión significativa de la persona y el medio. Este modelo implica una relación de persona a persona que da al alumno la oportunidad de conocerse, preparar sus decisiones, hacer planes y resolver problemas. El modelo de consulta/ asesoramiento que implica un intercambio de información e ideas entre el consultor y otra persona o grupo de personas que permita el consenso sobre las decisiones conjunta, puede tener un carácter preventivo y/o de desarrollo y en él se pueden asumir distintos estilos: colaborativo, prescriptito o mediacional.

Conductual – Cognitivo

Este modelo entiende el desarrollo humano como un proceso de continuo cambio; modelo sistémico, que se fundamenta en la teoría de campo, la teoría general de sistemas, la teoría sistémica – ecológica de Bronfenbrenner, entre otras (García y Martínez, 2003).

Teorías

Es importante distinguir la existencia de diversas teorías en el campo de la orientación vocacional, las cuales tienden a seguir ciertas directrices de corrientes de la psicología o la educación. Sánchez y Valdés (2003) distinguen las siguientes teorías.

– Rasgo – factor: que compara los atributos de las personas en la elección de carrera (Holland, Myer-Briggs).

– Cognitiva: que se enfoca hacia las estrategias de solución de problemas (Stanford-Binet).

– Desarrollista: se enfoca en las habilidades de determinado nivel de desarrollo (Súper, Grinzberg).

– Psicodinámica: establece las necesidades que determinan la satisfacción de pulsiones primarias (Osipow, Roe, Erikson, Adler).

– Conductista: se refiere a repertorios de conducta determinados (Skinner).

– Aprendizaje social: establece modelos y mecanismos de asociación e identificación para aprender conductas vocacionales (Bandura).

– Humanista: busca la identificación de los valores, aspiraciones y motivaciones personales (Rogers, Maslow).

– Sociológica: describe los papeles sociales, derechos y responsabilidades de las personas (Balu-Duncan, Durkheim).

– Económica: considera los recursos, riesgos y ganancias de la persona en función de la empresa o institución a la que pertenece.

– Heurística-dinámica: maneja supuestos probabilísticas en la toma de decisiones y en la dinámica de grupos en la solución de problemas.

– De toma de decisiones: estudia los elementos importantes para el proceso de decisión (Tiederman, Harren).

El orientador

Para Sánchez y Valdés (2003), un orientador es aquel profesional especialmente preparado (psicólogo, pedagogo o docente) que tiene como función describir y explicar los factores que intervienen en el desarrollo del individuo en los ámbitos personal, escolar o profesional; un profesional que puede apoyar a los jóvenes tanto en la adquisición de información, como en la toma de decisiones ante las transiciones importantes de su vida

Dicho profesional, según el citado autor, debe poseer conocimientos sobre las principales teorías de la orientación, los factores que influyen en el desarrollo humano, las principales profesiones y puestos de trabajo, además de contar bases de la evaluación y medición en psicología y educación. Ha de tener habilidades comunicativas para el manejo de recursos didácticos y actitudes de aceptación y respeto.

Y aunque de acuerdo con los distintos modelos de orientación se perfila y define el rol del orientador, Santana (2003) señala la necesidad de que el orientador reflexione, de manera continua, sobre sus teorías y prácticas de orientación, desde los parámetros de una racionalidad crítica más que técnica y práctica; que el orientador pueda concebir el currículum como un proceso activo en el que la planificación, la acción y la evaluación están relacionadas recíprocamente.

Plan de vida y carrera

En 1909, Parsons denominó como psicología vocacional y asesoramiento de carrera a las acciones que permiten relacionar las características individuales y las de la ocupación a la que se pretende acceder. De esta forma, en una primera etapa la psicología vocacional y la orientación profesional se centraron, sobre todo, en una psicología de las ocupaciones, intentando descubrir las características de los sujetos, de las ocupaciones y su ajuste mutuo. Posteriormente, bajo el liderazgo de Súper, se centró la atención en el desarrollo vocacional, en la psicología de las carreras (Leong y Barak, 2001).

Según Feldman (2002), las investigaciones de Holland, Roe y Súper permitieron enfocarse en el estudio de las preferencias vocacionales, en los beneficios de atender las preferencias individuales y la demanda ocupacional, así como en la utilidad de las pruebas de intereses y asesoramiento ocupacional. Así, a partir de la teoría de Súper, la anterior psicología ocupacional fue cambiando, centrándose más en los procesos y consecuencias del desarrollo, y marcando la necesidad de realizar un análisis más global y amplio; de esta forma concebía el proceso y desarrollo vocacional del sujeto en relación con una serie de decisiones durante toda la vida.

En la actualidad

La elección de carrera es entendida como el proceso a lo largo de la vida de las personas en el que se tienen diversas posiciones y en el que cambian el autoconcepto, las aspiraciones, las satisfacciones y actitudes de la persona hacia la vida. Es la secuencia de los puestos de trabajo que una persona ocupa a lo largo de su vida pre-profesional, ocupacional y post-ocupacional (Rodríguez, Moreno y Figueroa, 1995; Hall 2002).

De esta forma, la planeación de vida y carrera no sólo permite señalar objetivos y programar actividades en el plano laboral, sino que es un criterio de vida que permite tener una perspectiva temporal de largo plazo, entendiendo a la carrera en el más amplio sentido, como la trayectoria vital de trabajo, estudio y actualización permanente y no sólo la profesión técnica o universitaria que se eligió. Es un proceso de realización personal profesional o social, que implica un conocimiento y contacto personal que deja claro los valores creencias, experiencias y emociones (Casares y Siliceo, 2003).

Para los anteriores autores, existen cuatro áreas de contacto con los objetivos que se plantea todo individuo lo largo de su vida:

  • Consigo mismo.
  • Familia.
  • Trabajo.
  • Con el mundo.

Elección de carrera

La elección de carrera, según Feldman (2002), ha sido estudiada desde distintas disciplinas como la sociología, varios campos de la psicología (organizacional, desarrollo, y otras) concluyéndose que:

a. La carrera pueden ser definida objetiva y subjetivamente. De manera objetiva, en cuanto a los atributos que se requieren para una profesión determinada y subjetivamente, en tanto los objetivos, las diferencias entre hombres y mujeres, las percepciones sobre oportunidades, profesiones y estrategias.

b. Las habilidades para el trabajo, los intereses profesionales y los valores personales.

c. La dinámica profesional sólo puede ser entendida al examinar las experiencias individuales; sin embargo, las decisiones acerca de las profesiones no pueden determinarse por separado o sólo por los intereses y habilidades.

d. Un plan de carrera debe trazarse considerando la historia previa de trabajo y los planes a largo plazo. Entonces, la planeación profesional no es estática, está determinada por eventos pasados y por aspiraciones.

e. El desarrollo profesional individual está influido por la familia, la salud, la economía, la diversidad demográfica y las oportunidades, entre otros factores. La estabilidad económica de la familia puede relacionarse con las oportunidades educativas, la zona donde se viva, el número de industrias o el tipo de empleo que se tenga, etc.

f. Las organizaciones también influyen sobre la elección profesional de los individuos. Es claro que en los años recientes los cambios en las organizaciones han generado nuevas profesiones y ocupaciones, como los empleos libres, cambiando las expectativas de los individuos.

g. El desarrollo profesional puede ser influido por varios factores: las experiencias dentro de la familia, las primeras interacciones en la escuela y el trabajo, los rasgos de personalidad, el sentido de autoestima y autoeficacia que se tenga, los niveles de aspiración, los patrones estables de habilidades laborales, los intereses profesionales y los valores personales.

Referencias

Bisquerra, R. (Coord.). (2002). La práctica de la orientación y la tutoría. Barcelona: Praxis.

Casares, A. D y Siliceo, A. A. (2003). Planeación de vida y carrera. Vitalidad personal y organizacional. Desarrollo humano y crisis de madurez. Asertividad y administración del tiempo. México: Limusa.

Feldman, D. C. Comp. (2002). Work careers. A developmental perspective. Jossey- Bass.

García M. L. y Martínez G. M. (2003). Orientación educativa en la familia y en la escuela. Casos resueltos. España: Dykinson.

Rodríguez, M. M L. Coord. (1995). Educación para la carrera y el diseño curricular. Teoría y práctica de educación para el trabajo. España: Publicaciones de la Universidad de Barcelona.

Sánchez E. P. A. y Valdés C. A. (2003). Teoría y práctica de la orientación en la escuela: un enfoque psicológico. México: Manual Moderno.

Santana, V. L. (2003). Orientación educativa e intervención psicopedagógica. Cambian los tiempos, cambian las responsabilidades profesionales. España: Ediciones Pirámide.

Autora:

María Refugio Ríos Saldaña

Ríos, M. R. Intervención Psicológica para Adolescentes Volumen III​. Bogotá: Biblomedia Editores, 2020. Edición Kindle. http://biblomedia.com

Diplomado Psicologia Educativa

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