¿Qué son las Técnicas de Autocontrol?

De forma sencilla se puede decir que son procedimientos que la persona utiliza para conseguir y alcanzar los objetivos que se propone y que, básicamente, dichos procedimientos consisten en reorganizar el medio externo (físico y social) en que la persona vive y el medio interno (biológico y cognitivo). Es importante destacar que son procedimientos autoaplicados, es decir, no son tratamientos impuestos desde fuera que la persona se siente obligada a seguir por presiones externas a ella, ya que el mismo término “autocontrol” hace referencia a eso. Ahora bien, para poder autoaplicar los procedimientos, deberá primero aprenderlos y contar con la ayuda de alguien que se lo facilite y, en muchos casos, que lleve un seguimiento.

Clasificación de las técnicas de Autocontrol

Algunos autores (por ejemplo, Avia, 1984) clasifican las técnicas de autocontrol en tres grupos:

– Las de facilitación del cambio.

– Las de planificación ambiental.

– Las de programación conductual.

Dentro del primer grupo suele destacar la auto observación, es decir, la observación del hábito o comportamiento hecha por la propia persona, que incluye el registro y, en general, la representación gráfica de la información obtenida.

También el establecimiento de los objetivos específicos que la persona desea conseguir puede considerarse como una técnica o procedimiento de facilitación del proceso de cambio.

Entre las técnicas de planificación ambiental destacan las dirigidas a modificar lo que precede a la ejecución del hábito que se desea reducir o eliminar y a lo que debería preceder a la de un hábito que no existe y se quiere instaurar, o que existe pero se desea aumentar en algún sentido (más frecuente, más regular, de mayor duración, etc.).

Las consecuencias de los hábitos (aquello que sigue a su realización) son también modificables y las técnicas encaminadas a ello se denominan a menudo técnicas de programación conductual o de consecuencias.

Un programa de autocontrol es algo más que la aplicación de alguna de las técnicas anteriores. Del mismo modo que pelar una cebolla requiere aplicar una “técnica” y preparar un plato de hígado encebollado requiere algo más que saber pelar cebollas, preparar un programa de autocontrol requiere conocer las técnicas pero también combinarlas de la forma adecuada. De hecho, en la mayoría de ocasiones, un programa de autocontrol requiere la utilización de alguna técnica o procedimiento de los que hemos mencionado dentro de cada grupo. Así, la auto observación se usa en la práctica en la totalidad de los programas y en todos ellos habrá que establecer unos objetivos que, como verá, deben cumplir unas condiciones específicas. Luego, en muchos casos será necesario alterar tanto los antecedentes como las consecuencias del hábito, introduciendo, quitando o modificando estímulos y comportamientos (a veces de otras personas). Por tanto, en el diseño de un programa de autocontrol se utilizarán casi siempre técnicas de planificación y de programación de consecuencias.

 

Autor: Francesc Xavier Bornas Agustí

Bornas, F. X. (2013). Autocontrol y estilos de vida saludables. Bogotá: Biblomedia Editores
http://bit.ly/2o8FO3y

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Avia, M.D. (1984) Técnicas cognitivas y de autocontrol. En J. Mayor y F.J. Labrador (Eds.) Manual de técnicas de modificación de conducta. Madrid: Alhambra, pp. 329-360.

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