Metas y objetivos en la vida: ¿Hacia dónde quiero ir?

Guido Genaro Aguilar Schinini
Clínicas de Psicología y Biorretroalimentación, Guatemala


Establecer una visión con metas y objetivos claros en la vida nos ayuda a lograr cualquier cosa y llegar lejos, sobre todo si se sabe a dónde se quiere llegar y si se dispone de un plan coherente para ello.

Al preguntar a las personas: ¿A dónde van en la vida? ¿Cuáles son sus metas? Resulta común encontrar respuestas bien encaminadas pero simplistas., como: “comprar una casa”, “encontrar pareja y casarme”, “viajar”, “ahorrar”, o algo tan amplio como “ser feliz”. Esto no se puede catalogar como una “mala respuesta”, pero suelen ser metas tan amplias y difusas que resulta difícil enfocarlas y concentrar esfuerzos para su cumplimiento.

Si no se establecen metas con objetivos claros, actividades concretas para llevarlas a cabo y con criterios evaluativos, resulta bastante difícil y complejo dirigirse a ellas.

Mientras más claro sea el plan de acción, será más motivante y habrá más probabilidades de cumplir las metas que ha establecido.

Las metas requieren de objetivos a corto y largo plazo; estas requieren de actividades concretas para llevarlas a cabo.  Estas pueden establecerse conductualmente (véase Vargas, 1972), de manera que constituyan una serie de actividades concretas hacia las metas, que pueden además establecer un criterio de evaluación.  Esto permite, a su vez, cuantificar el grado en que se está avanzando en dirección a la meta.

Se propone entonces la necesidad de establecer una meta general, un objetivo específico que responda a esa meta, y actividades concretas relativas a la meta, que permitan además establecer un criterio evaluativo.

A continuación, se describirá brevemente la importancia de las principales áreas de desarrollo personal y, a manera de ejemplo, se ofrecerán algunas metas, objetivos y actividades que diferentes personas han escogido para sus vidas. 

Áreas para establecer metas y objetivos en la vida

Área Intelectual

Los seres humanos somos seres pensantes, necesitamos sentirnos inteligentes, útiles y productivos. Esto quiere decir que no es suficiente saber que somos inteligentes y capaces, si no ponemos en práctica nuestra capacidad. En otras palabras, necesitamos ponernos a prueba y demostrarnos de lo que somos capaces. Es conocido el hecho que muchas de las personas jubiladas creen que pasarán una época de felices vacaciones. Y lo más común es que, como consecuencia de no tener actividades estructuradas, retos, metas en las cuales demostrar su capacidad intelectual, se deprimen. No es suficiente ser inteligentes ni haberlo demostrado: Es necesario seguir ejerciendo una inteligencia práctica.

Las metas intelectuales pueden incluir leer, aprender un nuevo programa de computación, estudiar una carrera universitaria, tomar un curso técnico. También aprender un nuevo idioma, aprender a cocinar comida italiana, saber más acerca de alimentación sana y natural, etc. 

Si la meta es leer e instruirse más, por ejemplo, el siguiente paso sería establecer un objetivo (o varios, no necesariamente solo uno) más concreto para esa meta general. 

Área Artística

El área artística es un área importante, pues crear es parte integral de la actividad humana. El proceso creativo implica metas, ideas claras y esfuerzo, lo cual produce en muchas personas valiosas experiencias de flujo (Csikszenmithalyi, 1996). 

Tener metas en el área artística no significa pretender ser el mejor concertista de piano. Tampoco revolucionar la pintura, escultura o el teatro, sino aprender a disfrutar de estas actividades, siendo un partícipe tan activo como se desee. Si se tiene habilidad, puede desarrollarse, aprovecharse y disfrutarse. Y si no se tiene, se puede aprender a disfrutar del arte, aprendiendo a conocer y apreciar a los grandes escultores, pintores, compositores, e intérpretes de música, cine o teatro. 

En El Péndulo de Foucault, Umberto Eco (2003),  propuso que si no se puede ser un actor y un protagonista, al menos se puede ser un consumidor inteligente.

Nunca es tarde para desarrollar al pequeño o gran artista que llevamos dentro.

Área Laboral metas y objetivos en la vida

Pasamos buena parte del tiempo en el trabajo y, aunque es usual buscar trabajar menos y tener más tiempo de ocio.

En investigaciones de Csikszenmithalyi (1996) han revelado que es más fácil y común tener experiencias de flujo en el trabajo que en tiempos de ocio y, lo que es más, que la falta de estructura y motivación de las actividades de ocio  usualmente no solo no producen tales experiencias, sino que se asocian con mayores períodos de aburrimiento y hasta depresión.

Es importante tener metas en el trabajo, pues de lo contrario puede volverse aburrido y tedioso. Trabajar únicamente por la motivación económica es desaprovechar la riqueza que podemos derivar del mismo. Muchas investigaciones (véase por ejemplo Seligman, 2002) han demostrado que la remuneración no es el motivador más relevante en el trabajo.  Una persona puede tener el trabajo más entretenido en apariencia, pero si no tiene metas personales en él, no podrá dejarse absorber por el mismo y le será pesado, cuando no aburrido, tedioso y desmotivante. O se puede tener un trabajo que muchos podrían juzgar aburrido, pero si se tiene metas claras puede convertirse en algo interesante, estimulante y motivante. 

Área Económica

Muchas personas enfocan sus metas únicamente en esta área. Como todas, esta es un área crucial, por supuesto; sin embargo, no necesariamente más que las demás. El enfocarse en ella contribuye, de forma casi exclusiva, a la infelicidad y falta de satisfacción en la vida de muchas personas.  Por otra parte, cuánta gente no se queja de la situación económica, pero no se toma en serio la idea de plantearse metas en esta área para solventarla mejor.

Si el dinero no alcanza hay que ver qué hacer, producir más, gastar menos o distribuir los recursos de otra manera, no obstante lo importante es hacer algo al respecto.

Metas económicas pueden estar representadas por ideas como ganar más, gastar menos, ahorrar, pagar menos impuestos legalmente; y los objetivos pueden variar desde cambiar de empleo, añadir un trabajo al que ya se tiene, iniciar un plan de ahorro de energía eléctrica en la familia o la oficina. También aprovechar mejor los espacios de los contenedores para meter más mercadería en ellos, entrenar a los empleados en técnicas de venta eficientes o revisar el presupuesto familiar, entre otras opciones. 

Área Familiar metas y objetivos en la vida

La mayoría de personas casadas tenemos al menos tres familias: La propia, conformada por cónyuge e hijos; la familia de origen, conformada por los padres, hermanos, con la extensión de sus cónyuges, y la política, compuesta por suegros y cuñados. Es importante también tener metas para cada una de ellas, que no van a ser necesariamente las mismas para los tres grupos familiares.

a. La Familia Propia

Así como se planifica hacia dónde ir en el área económica, laboral e intelectual, es importante saber hacia dónde vamos y hacia dónde queremos conducir nuestra propia familia. La pregunta es “¿Hacia dónde quiero dirigir a mi familia?”  “¿Qué me gustaría que hiciéramos menos (o más)?” Tal vez pelear menos, reunirnos más seguido, compartir un rato libre, hacer algún viaje, comunicarnos mejor o lo que cada quien quiera y necesite. 

b. La Familia de Origen

Lo mismo señalado para la familia propia es válido para la familia de origen, paterna-materna. Las metas pueden implicar tener mayor relación, mayor intimidad, resolver conflictos, lograr mayor unidad y solidaridad fraternal. También apoyar a algún hermano, atender enfermedades, ayudar a solventar problemas legales o económicos de los padres o hermanos.  Pero también pueden implicar alejarse o poner cualquier límite a algún miembro de la familia.

c. La Familia Política

Todo lo dicho para la familia propia y la de origen es válido para la familia política. Hay familias políticas que acogen muy bien a nueras y yernos, y otras cuyos suegros o cuñados son difíciles. Cada persona establecerá sus objetivos en función de las metas que tenga en esta área, que pueden ser de acercamiento, intimidad, apoyo y resolución de conflictos, o bien de alejamiento y distanciamiento intencional, parcial, temporal o total.

Área Social

El área social se refiere a los amigos y amigas. Es importante saber hacerlos, cultivarlos y mantenerlos. Las personas que tienen amistades no las tienen por “casualidad” o por “suerte”. Requieren inversión de tiempo y esfuerzo, salir de nosotros mismos y prestar atención a otras personas, fuera del ámbito puramente familiar (recordar cumpleaños, de aniversarios, mantener contacto por cualquier medio, especialmente el personal). Dedicar tiempo a los amigos, salir con ellos, invitarlos a cenar, programar un momento para tomar un café, programar un almuerzo juntos de vez en cuando, son actividades relevantes para que los amigos reciban el mensaje de que son valiosos para nosotros, que son fundamentales en nuestras vidas, que los apreciamos y les tenemos cariño. Es importante también cumplir con ellos, hacerles saber que cuentan con nosotros en caso de necesidad, asistir a las invitaciones que nos hacen, etcétera.

Área Afectiva

Esta se refiere al área de pareja. No importa qué tan buena o mala sea la relación de pareja, siempre puede ser mejor. Way y Kubinyi,  en su libro El Jardín del Amado (1975), ofrecieron una hermosa descripción sobre los cuidados que requiere un jardín, que pueden compararse con los cuidados que una pareja amerita: Es importante atender al jardín diariamente, limpiarlo, regarlo regularmente, abonarlo, podarlo, quitarle las malas hierbas, removerle la tierra, fumigarlo, sembrarle nuevas plantas, flores etc.  Es relevante, entonces, evaluar qué tanto estamos cuidando, abonando, limpiando e invirtiendo tiempo y dedicación a la relación de pareja. El amor puede morir, acabarse, si no lo cuidamos, por eso,  cuidar a la pareja es fundamental. Seligman (2002) revisó diversas investigaciones con base a las cuales concluyó que tener una buena relación de pareja es un aspecto importante que se correlaciona positivamente con la felicidad.

Área Lúdica

Se refiere al área de disfrutar la vida, divertirse y gozarla. La vida tiene sus aspectos serios, de obligaciones y responsabilidades, pero también es valioso aprender a relajarse, descansar, jugar y divertirse. Hay que aprender a jugar los juegos propios de cada edad, como decía Sábato (2006). Es necesario mantener el espíritu juguetón de los niños, reírse, descansar, dedicarle tiempo al esparcimiento, al gozo, a la diversión despreocupada. Por eso, cae bien a los adultos compartir con los niños y aprender de ellos.

Es frecuente encontrar personas que no disponen del tiempo para descansar, reírse y divertirse. El costo de eso es alto, pues quien no descansa sanamente aumenta el riesgo de enfermarse física y emocionalmente (véase Oblitas, 2006).   

Área de Salud

Es importante establecer metas y objetivos en el área de la salud, tanto para mantener un cuerpo saludable como para recuperar la salud, si se ha visto comprometida.

En la cultura occidental contemporánea, las mujeres quieren verse delgadas y los hombres fuertes (Toro Alonso, 2009) y van al gimnasio más por razones estéticas que por salud.

Mantenerse sano y saludable requiere de un esfuerzo considerable y consciente, al menos en un principio, hasta llegar a establecer los hábitos necesarios -una dieta nutritiva y balanceada, aprender a mezclar los nutrientes de manera adecuada, hacer ejercicio de manera regular, beber al menos dos litros de agua al día, desarrollar hábitos de sueño y de descanso regulares, aprender a evitar o manejar el estrés, evitar el uso de substancias tóxicas, tanto drogas como alimentos, así como fomentar relaciones sociales, de pareja y familia sanas, entre otras.

Área Filosófica metas y objetivos en la vida

Tener explicaciones a ciertas preguntas básicas de la vida y de la muerte resulta necesario para manejar la vida de manera coherente y tranquila. No tener estas cuestiones resueltas puede ser la base de problemas existenciales, expresados en forma de insomnio, ansiedad, depresión, desmotivación, o incluso de alcoholismo y adicciones. La religión puede ayudar a ciertas personas a responder estas preguntas básicas, cuya solución es compleja e incierta, pues nadie puede responder con certeza a muchas de ellas, pero lo verdaderamente importante es no adoptar respuestas religiosas de manera gratuita, sin haber reflexionado en ellas de manera profunda y personal. Necesitamos un marco de referencia, un contexto en el cual entender nuestro qué hacer como seres humanos que nos permita ordenar, organizar y priorizar nuestros valores. 

Preguntas trascendentales

Preguntas importantes a responder o al menos para reflexionar, son las siguientes:

  • ¿Quién soy yo? (por supuesto, no se trata de responder con el nombre que nos pusieron o el rol que jugamos en la vida).
  • ¿Qué es la vida? 
  • ¿Es el ser humano bueno, malo o neutro por naturaleza?
  • ¿Existe o no existe un Dios? Y si existe, ¿cómo es, en dónde está y cómo debería ser mi relación con él? ¿Es un Dios de amor, comprensivo y misericordioso? ¿Es severo, castigador y digno de temor?
  • ¿Estamos predestinados, o somos verdaderamente libres?  ¿Tenemos libre albedrío? ¿Somos parte de Él?
  • ¿Somos uno con Dios?
  • ¿Tenemos verdaderamente el poder del universo y podemos generar la realidad con métodos como la visualización y la programación?
  • ¿Creemos o no el karma y la existencia de otras vidas?
  • ¿Qué pensamos de las regresiones, como las de Brian Weiss (1992)?
  • ¿Es el objeto de la vida superarnos para ser mejores y ganarnos el cielo o una mejor vida en algún otro lado?
  • ¿Es esta la única vida que tendremos, o tendremos más?

Estas y muchas otras son preguntas para las que debemos que tener respuestas personales, congruentes y coherentes, si queremos tener una posición de la vida que nos sustente.

Metas y objetivos en la vida

En la vida se puede lograr cualquier cosa y llegar lejos, sobre todo si se sabe a dónde se quiere llegar y si se dispone de un plan coherente para ello. Establecer una visión con metas y objetivos claros en la vida nos ayuda a dirigirnos en esa dirección.

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Citar:


Aguilar. G. (25 de abril de 2022). Metas y objetivos en la vida: ¿Hacia dónde quiero ir? Instituto Salamanca. https://instsal.me/oo7iy


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